
Os he llevado hasta la orilla del rio, os concierne a vosotros probar el agua

Os he llevado hasta la orilla del rio, os concierne a vosotros probar el agua

Quitar todo lo superfluo,
todo lo innecesario,
todo lo que oculta la vista
y la meta
y descubrir,
calmadamente,
el valle azul.
Hay algo por lo que vivir,
algo que nos hace vivir,
algo en tu corazón
que nos pertenece…….

El caminante
Por el sendero que lleva a la colina de Koo los cedros oscurecen los pensamientos del caminante y la concentración se disipa aérea entre los pasos.
Los ojos caen en un duermevela suave mientras, lentamente, los pies se van yendo circulares entre inspiración y exhalación y el caminante pierde el sendero y el camino y cae presto por la barranquera que lo bordea.
Y abajo intenta subir y recuperar la vereda que lleva a la colina de Koo y volver al camino que conduce al templo; pero no la encuentra y desespera y busca y anda con la incertidumbre y la contrariedad prendida en la cara.
Dos horas lleva vagando entre cedros y matas, dos horas de angustia.
Dos horas en las que mil veces ha encontrado la vereda en sus pensamientos.
El caminante se ha sentado y ha llorado y ha añorado la monotonía del camino.
Iluso el caminante cree que se ha perdido.
El caminante ahora sabe cómo ir al templo que se encuentra a los pies de la colina de Koo.
Pero el caminante ahora sabe que iba hacia la colina de Koo.
Que tu cuerpo sea un templo,
que tu mirada un horizonte,
que tus manos agua fria,
que tus ojos frutas de pan,
que tu corazón respire la Tierra….
Ser cazador o presa siempre depende del estado de nuestra mente
“Desde siempre, desde antes de nacer y de morir y de volver a nacer,
queremos.
Buscamos y buscamos
para volver, despacio,
a la esencia indiscutible de lo UNO.”

Necesito estar en calma para ausentarme, para pensar, para no pensar. Para que sea el vacio el que a través de mí se manifieste y esté y represente su intensa fuerza creadora.
Eres lo que transmites, recibes lo que das…….