Últimamente me pasa que no puedo empezar a pintar directamente.
Tengo que gastar un tiempo en emborronar papeles, probar colores, gastar pintura.
Puede ser poco o mucho, normalmente media hora.
Durante este tiempo es importante no pensar, dejar la mente vacía, abandonarse al acto mécanico de dibujar, colorear.
Sólamente, sin más.
A partir de ese momento el ánimo y la mente los tengo para continuar o empezar una nueva obra.
Si no lo hago así ocurre que la obra no me gusta, no me siento cómodo, no trasmite, no tiene vida y acabo estropeándola y rompiéndola.


