Pollo a la carta

Que tu cuerpo sea un templo,

que tu mirada un horizonte,

que tus manos agua fria,

que tus ojos frutas de pan,

que tu corazón respire la Tierra….


Esta entrada fue publicada en Poesía. Ir al Permalink. Publicar un comentario . Deja un trackback: URL del Trackback.

Un Comentario

  1. Publicado 5 de Junio del 2009 en 0:20 | Permalink

    Con el corazón en la garganta y el estómago con doble lazada…
    Increíble…
    Este tipo de imágenes deberíamos verlas más a menudo, quizá así nuestra conciencia se alimentase de ellas y pesase un poquito más…
    Gracias por ponernos tan fácil una reflexión tan necesaria.
    Un abrazo.

Publicar un comentario

Tu correo nunca es compartido ni publicado. Los campos requeridos están marcados *

*
*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>